Valldoreix! De reunión en reunión de vecinos

Los vecinos de los diferentes barrios de la EMD de Valldoreix se organizan tras el desconcierto y la parálisis de la administración por no resolver el problema de Seguridad y de los destrozos del temporal de hace unos días. Los vecinos de Can Monmany y de la Guinardera están convencidos que creando unas asociaciones conseguirán defender mejor sus intereses delante de las administraciones, ya que el Ayuntamiento parece que mira hacia otro lado y no resuelve los problemas de seguridad que están sufriendo diariamente. Pasan así la responsabilidad a los vecinos para que se organicen al margen de la administración, muchos de los cuales ya hace años que han fortificado sus propios hogares y han contratado para que gestionan la vigilancia por el barrio a diferentes empresas de seguridad.

En algunas de estas reuniones he estado presente como vecino afectado y he asistido a la iniciativa vecinal donde se han apuntado ideas diversas como la colocación de varias cámaras de vigilancia en sitios estratégicos tanto en Can Monmany como la riera de la Guinardera. Como afiliado al PSC Gent per Sant Cugat he creído conveniente trasladar las graves preocupaciones de los vecinos a mis representantes en Sant Cugat para que soliciten una reunión de Seguridad con el Conseller de Interior de Generalitat para reforzar el equipo de Mossos o cualquier otra medida que crea conveniente y que ayude a reforzar la seguridad en Valldoreix. 

La política del día a día

Después de casi más de un año de ser testigua del 'proceso', todo el día en la televisión, en la prensa y en los mensajes de amigos y familiares que te quieren informar por mucho que tú no quieras, hemos aprendido a vivir con ello. Es decir, política todo el día. Agotador.

Cotidianamente y sin descanso hemos vivido días llenos de 'hechos históricos y solemnes' acompañados de fervor patriótico. Banderas, lazos, más banderas, y de todo un festín de sentimientos, que a mí personalmente me asusta. Y los problemas de verdad, casi se pasa de puntillas por encima de ellos y lo que es importante para la gente pasa a ser secundario y banal.

Sí, señor. Entonces la política se convierte en un ejercicio cotidiano de hablar de sí misma, hay que visualizarla y casi diría que sobarla, y se vuelve soporífera, alejándose de su función más importante, que es servir. En lugar de eso pasa a importar que si eres Capuleto o Montesco, 'uno de los nuestros', en plan De Niro, o de los suyos. Y así, la conversación cotidiana es un discurso, o mejor dicho, un sermón bien aprendido que tienes que dar y sobre todo tienes que convertir a tu causa a quien te escucha, no sea que se vaya pensando que es libre de opinar o de ser quién quiera. Pues sí, así estamos machaconamente hace un año o más. 

Gracias a Dios como soy bastante autista no lo empecé a sufrir cuando empezó y fui una víctima tardía de tanto fervor. Para consolarme pienso que son ciclos históricos en España y Europa y la década de los años 30 del siglo XX ya pasó. El problema es que aquello terminó fatal y confío que esto pase como una pesadilla y entremos en un periodo de políticos no famosos, sino grises, de esos que solo quieren hacer un trabajo funcional para mejorar la vida de todos, rojos y azules. Un trabajo de mejora de calles, leyes justas, etc. Aburrido pero que de eso se trata; no de dar la paliza estéril y sobre todo muy muy peligroso. Ya te digo.